Sin duda la mejor parte de la experiencia. Yo soy la loca del auto descubrimiento y el crecimiento personal, y aunque esos dos vienen en segundo lugar, afirmo sin cuestionamiento posible, que los amigos son lo más lindo que te llevás del intercambio.
Como siempre, cuando me dijeron que probablemente no haría tantos amigos locales, sino amigos de intercambio, lo dudé. Cuánta razón tenían... Ojo, no hay ningún problema con mis compañeros de clase y la gente de mi edad de acá, son buena gente y me caen bien. Es que simplemente el vínculo que yo generé con ellos sentándome al lado en una clase, no tiene siquiera la oportunidad de compararse con el vínculo que se genera con ellos en la misma experiencia que vos.
En mi caso también pudo haber influido el hecho de que en Bélgica hay cuatro tipos de escuelas: técnicas, artísticas, básicas y de las que te preparan para un nivel de estudio superior. Por lo general, son bastante distintas entre sí y los alumnos suelen responder a ciertas características dependiendo a lo que la escuela exige. La mía resulta ser del último tipo, por ende el nivel es terriblemente avanzado y demandante. Mis compañeros se dedican muchísimo a la escuela, tienen exámenes, trabajos prácticos y presentaciones todas las semanas. Eso también contribuye a que salgan menos, no hablen en clase y sea más difícil generar una relación profunda. Tengo un grupito de chicas que considero amigas, pero no del tipo que llamaría a las tres de la mañana si entro en una crisis emocional. Más bien del tipo con el que iría a tomar un café y hablar de series, (si la escuela alguna vez les deja tiempo).
Ahora, hablemos de ZAN, mi chapter. Hablemos de los otro cuatro estudiantes con los que me fui una semana de vacaciones. Hablemos de AFSers que viven en la otra punta del país y que sin embargo significan un mundo para mí. Hablemos de algunos que ya volvieron a sus países incluso, y seguimos en contacto. Esos, son amigos de verdad.
Compartí cada cosa con esta gente. Experiencias que nos hacen crecer ya si las hiciésemos solos, las hacemos juntos y crecemos más. Cuando te ves en la situación de construir una vida entera en un año, todo se intensifica, y el tipo de amistades que surgen de AFS no se rompen ni con distancia ni con tiempo. Aprendí a querer sin fronteras, y no podría estar más agradecida por ello.
En poco tiempo estas personas me hicieron reír hasta las lágrimas, me vieron llorar y me hicieron reír de nuevo, escucharon mis secretos y me contaron los suyos, hablamos de todo, salimos, bailamos, nos aguantamos en situaciones... intensas, compartimos y nos aconsejamos en vida amorosa y familiar, vimos películas, hicimos karaoke, viajamos, viajamos solos por primera vez, nos escapamos, nos mandamos las nuestras, hicimos cosas bien, hicimos cosas mal, nos organizamos, trabajamos juntos, preparamos cosas lindas entre todos para algunos en particular, caminamos a la madrugada sintiendo que las calles eran nuestras, cantamos We are young con toda la fuerza que nuestros pulmones nos permitieron, cocinamos juntos, juntos triunfamos y fracasamos... y cuántas cosas más que no estaré pudiendo poner en palabras conscientemente.
No hay forma de describir la intensidad de los vínculos que en un par de meses formé con éstos, que hoy en día llamo amigos, en el más puro significado de la palabra. Ellos son lo que más agradezco a AFS y de lo que más orgullosa me siento de haber conseguido durante esta experiencia. Los amo con todo lo que soy. <3
Como siempre, cuando me dijeron que probablemente no haría tantos amigos locales, sino amigos de intercambio, lo dudé. Cuánta razón tenían... Ojo, no hay ningún problema con mis compañeros de clase y la gente de mi edad de acá, son buena gente y me caen bien. Es que simplemente el vínculo que yo generé con ellos sentándome al lado en una clase, no tiene siquiera la oportunidad de compararse con el vínculo que se genera con ellos en la misma experiencia que vos.
En mi caso también pudo haber influido el hecho de que en Bélgica hay cuatro tipos de escuelas: técnicas, artísticas, básicas y de las que te preparan para un nivel de estudio superior. Por lo general, son bastante distintas entre sí y los alumnos suelen responder a ciertas características dependiendo a lo que la escuela exige. La mía resulta ser del último tipo, por ende el nivel es terriblemente avanzado y demandante. Mis compañeros se dedican muchísimo a la escuela, tienen exámenes, trabajos prácticos y presentaciones todas las semanas. Eso también contribuye a que salgan menos, no hablen en clase y sea más difícil generar una relación profunda. Tengo un grupito de chicas que considero amigas, pero no del tipo que llamaría a las tres de la mañana si entro en una crisis emocional. Más bien del tipo con el que iría a tomar un café y hablar de series, (si la escuela alguna vez les deja tiempo).
Ahora, hablemos de ZAN, mi chapter. Hablemos de los otro cuatro estudiantes con los que me fui una semana de vacaciones. Hablemos de AFSers que viven en la otra punta del país y que sin embargo significan un mundo para mí. Hablemos de algunos que ya volvieron a sus países incluso, y seguimos en contacto. Esos, son amigos de verdad.
Compartí cada cosa con esta gente. Experiencias que nos hacen crecer ya si las hiciésemos solos, las hacemos juntos y crecemos más. Cuando te ves en la situación de construir una vida entera en un año, todo se intensifica, y el tipo de amistades que surgen de AFS no se rompen ni con distancia ni con tiempo. Aprendí a querer sin fronteras, y no podría estar más agradecida por ello.
En poco tiempo estas personas me hicieron reír hasta las lágrimas, me vieron llorar y me hicieron reír de nuevo, escucharon mis secretos y me contaron los suyos, hablamos de todo, salimos, bailamos, nos aguantamos en situaciones... intensas, compartimos y nos aconsejamos en vida amorosa y familiar, vimos películas, hicimos karaoke, viajamos, viajamos solos por primera vez, nos escapamos, nos mandamos las nuestras, hicimos cosas bien, hicimos cosas mal, nos organizamos, trabajamos juntos, preparamos cosas lindas entre todos para algunos en particular, caminamos a la madrugada sintiendo que las calles eran nuestras, cantamos We are young con toda la fuerza que nuestros pulmones nos permitieron, cocinamos juntos, juntos triunfamos y fracasamos... y cuántas cosas más que no estaré pudiendo poner en palabras conscientemente.
No hay forma de describir la intensidad de los vínculos que en un par de meses formé con éstos, que hoy en día llamo amigos, en el más puro significado de la palabra. Ellos son lo que más agradezco a AFS y de lo que más orgullosa me siento de haber conseguido durante esta experiencia. Los amo con todo lo que soy. <3
No hay comentarios:
Publicar un comentario